Voy agarrado de la mano de la despoblación, cuando hago camino por la provincia de Soria, y con la otra, abrazo la soledad del envejecimiento que me encuentro.

Una imagen reciente en Tierras Altas me ha recordado la primera entrada de este blog, tenía por título: “A los que me precedieron y a los que me precederán”. Ochenta y seis entradas y casi doscientas mil visitas, algo que nunca pensé que pudiera ocurrir. "Tempus fugit” estaba escrito sobre el reloj de la vida, que marca los días y las horas. Y comprendí que no podría realizar todo aquello que desearía, entendí que se impone la necesidad de priorizar. 


Hace ya más de seis años que comencé la aventura de plasmar sentimientos, acompañados de fotos, en una visión personal sobre la desaparición de una forma de vida milenaria. Curiosidades, recuerdos y vivencias, costumbres y tradiciones, que inexorablemente se pierden. Cultura material e inmaterial van quedando en el olvido, a medida que desaparece una generación, la última que lo ha vivido. 


Recorro acompañado de la soledad deseada, sendas que me llevan a pueblos que se van despoblando y a pueblos abandonados.

He hablado con mayores, arrugas en la frente, venas abultadas y manos sarmentosas. Soy amante de la conversación pausada, charlas con añoranza en los carasoles, detalles y la voz de la experiencia enriquecedora. Las piedras hablan y se escuchan los sonidos del silencio. Se rompió la cadena de trasmisión oral y la memoria colectiva desaparecerá. Lo que fui, lo que soy y lo que seré. Lamentos, gemidos y gritos lastimeros, en muchas ocasiones. La distancia es el olvido y el recordar es volver a vivir.

¿Cómo me imaginas cuando pasen una treintena de años? ¿Qué quedará de este pueblo? 

Con demasiada frecuencia contemplo como mi generación ha consentido que desaparezca el patrimonio comunal del esfuerzo. Bienes arruinados, abandonados y en desuso. Piedras caídas, adobes lavados y maderas carcomidas. La naturaleza recuperando lo que un día le perteneció. Unas fotos para el recuerdo, para imaginar su pasado, para conocer su historia olvidada.





Traspasado con respeto umbrales de casas con puertas caídas y ventanas abiertas. Antiguos hogares abandonados, donde la sensación de estar invadiendo la intimidad, me acompaña. 



Veo con agrado a aquellos que resisten y luchan, los que inician proyectos de vida, lejos de su lugar o país de nacimiento, o la gente joven, nuevos pobladores, que van contracorriente en un mundo globalizado. Unas vidas nuevas seguirán forjando la historia de nuestros pueblos, de aquellos que logren resistir los vientos de la sociedad actual.

Creo que la provincia de Soria, aunque cueste entenderlo, tiene futuro. El legado recibido, mantenido o rehabilitado, puesto en valor. Patrimonio y paisaje con sus beneficios. 


 

Vea, por fin te abandono,/con el presagio de que te estás muriendo./Ayer, un viento desagradable,/que no tenía nada que ver con la brisa,/barría tus calles, y helaba mis carnes,/que no tenían con quien compartir calor./Calles barridas por el viento frío, que me hace pensar como una preocupación más/la llegada del frío invierno, /demasiado,/demasiado espero para seguir aquí./Vea por fin te dejo,/como si todo estuviera escrito/en el destino, para que estuvieras sola”. (Libro de visitas. Más que brisa. Anónimo).


Esta vez había hecho el camino con sangre de su sangre, hacía muchos, muchos años que de allí había partido. Volvía otra vez al pueblo de sus raíces, presentía que ésta sería la última. La edad no perdona y el trayecto es largo, se decía. 

Durante el camino hablaba pausadamente y los suyos escuchaban en silencio. Beato o veato de nacimiento, orgulloso de su pueblo. Las imágenes y los recuerdos se agolpan en su mente. Tradición oral, usos y costumbres, canciones y refranes, fiestas, anécdotas y curiosidades de una juventud lejana. 

Habló de la Trinidad, la fiesta de primavera, con invitación por parte del ayuntamiento; del día del Corpus con zurracapote; de las “Machorras” la fiesta de los mozos, carne cocinada con el grano recogido; de días de carnaval; …

Habló de corrales para el ganado, de los de San Miguel, de Sansol (posiblemente antes fuera una ermita con advocación a la Virgen del Sol), del de Cullayo, del de Balbiano, ...

Acta general de recuento de ganados. Año 1935. Número de cabezas de ganado mular: 19, de ganado asnal: 20, de ganado lanar estante: 409 y de ganado cabrío: 200.

Corrales de San Miguel.

Habló de nombres y apodos; de la taberna y las viñas en la falda del castillo de Mamerto “el tío caracol”; del “piso”, los tres duros para una merienda de los mozos que se pagaban cuando había bodas; de la gallina que había que dar al cura por "bautizar y extender la partida”, … 

Habló, se sintió escuchado y revivió.


Cruzó el río por donde antes hubo un puente de madera, remangándose los pantalones y quitándose calcetines y zapatillas.

Puentes que unían, de madera o de piedra, para cruzar el Linares y los arroyos que a él desaguan. Puentes de los que en algunos casos sólo quedan los apoyos y otros se van degradando y se hundirán por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento. 

Puente Lavadero.

Puente Ermita-cementerio.

Puente corrales San Miguel.

Puente camino Peñazcuena,

En el año de 1874. Acuerdos del Ayuntamiento constitucional de Vea. En la sesión del 4 de enero de 1874 “Se acordó hacer un puente en el río que pasa por este pueblo y traviesa que llaman Mingarra, por ser de gran utilidad tanto para las personas como para toda clase de ganado”. El secretario, Juan las Heras. El alcalde, Manuel Hernández.

Apoyo puente Mingarra

Pasó luego sobre el canal inclinado que conducía el agua a la balsa del molino harinero.

Era el molino municipal titulado “El Puente”. En el catastro del Marqués de la Ensenada, realizado en diciembre de 1751, nos decía: “Que en el término de este lugar hay dos molinos harineros, que el bajero es propio del concejo y vecinos de él, y lo tiene arrendado Juan León Rojo, su vecino, …. y el otro que llaman el de la Media Legua es propio de Diego León, vecino de ese dicho lugar, quien se lo administra por sí, …".

Molino harinero que es sacado a pública subasta en 1860. Venta de bienes nacionales. Bienes de Corporaciones locales. Propios. Urbana, Menor cuantía. Partido de Ágreda. Ayuntamiento de Bea. "Molino de un solo molar, sito en el pueblo de Bea y paraje que llaman las huertas de Arriba, procede de sus propios y lo lleva en renta Anselmo del Poyo por la anual según el inventario de 237 reales. Tiene una superficie 41 metros cuadrados. El cárcavo, acequia, piedras, rodezno, canal y demás enseres de dicho artefacto se encuentran en buen estado de conservación. Tasado por los peritos en 6.577 reales. Siendo rematado el 24 de septiembre por 10.500 reales a Calixto Cuesta vecino de Palacio".

Molino que con dinero del pueblo, siempre esfuerzo del pueblo, retornó a la titularidad municipal. Fue casa y medio de vida de familias, y al final de sus días compatibilizó la función de moler de día y dar fluido eléctrico al pueblo por la noche.

Recuerdos de un pasado no tan lejano. Harina para hacer pan y salvado para los animales. Alimento también para cerdos de engorde, esperando su San Martín. Tiempos de estraperlo, de actividad por la noche en la penumbra. Temor a la Guardia Civil "con los guardias civiles no tengo trato porque tienen bigotes como los gatos" y a las multas de la fiscalía por ocultación, compra-venta, circulación y/o molturación de cereales.

Había acabado la molienda. No era necesario cambiar las muelas, solamente debía repasarlas para poder seguir moliendo. Tiempos y trabajo al molinero le esperan. Va retirando la tolva de madera y el tambor octogonal que recoge la harina. A la cabria, esa media luna de hierro que servía para mover las muelas, engancha la piedra volandera. La retira y voltea para mostrar su cara moliente. Con manos sabias que da la experiencia comienza a repicar, la solera y después la volandera. Maceta de pica, piquetilla y el pico. 

Vida que vive y vida que muere. "Mujer ahogada. Comunica la Guardia civil de San Pedro Manrique que ha sido encontrada ahogada en el cubo del Molino titulado <El Puente> término municipal de Vea, la vecina Julia Martínez Pastor de 38 años, casada. Se supone se trata de un suicidio". (Noticiero de Soria 11 de octubre de 1926).

Se recostó sobre la puerta entreabierta, que custodiaba las ruinas, sacó un pañuelo de tela y secó las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas. 



Lentamente, apartando la maleza, siguió la senda que conduce a la fuente “del Molino”. Recordaba otras fuentes: la de “El Puerco”, también en el pueblo, con sus dos pilones bajos o la fuente “Merina” en el campo, a mitad de la ladera de Lado Frío.

Se detuvo frente a la puerta de la casa de la familia “Palacios León”. Se acordaba del libro de visitas que allí existió. 

Contenía mensajes de recuerdo, esperanza o desesperación de los descendientes y visitantes del lugar.



Escrito en el libro figuraba un deseo: "Primera reunión masiva de la Asociación de “Hijos de Vea y Peñazcurna”, alrededor de 150 personas. Esperemos que la próxima vez nos podamos acercar por la pista forestal y poder acondicionar algo más algunas casas. José Luis Palacios”.

La Asociación se había constituida en 2005 y se registró en 2006, siendo sus fines: 

- Restauración de Vea y Peñazcurna, en la actualidad pueblo deshabitado situado en el término de San Pedro Manrique (Soria).

- Lograr que Vea y Peñazcurna sean habitables. 

La historia del pueblo de Vea corre pareja a su agregado Peñazcurna, así como la del Molino de la Media Legua. 

La pista, otra vez la ansiada pista. Una injusticia consumada en el tiempo que llega hasta la actualidad. "Así mismo nos indican que, en muchos casos los propios alcaldes de los Ayuntamientos de estos poblados no quieren ofrecer o mejorar expectativas en unos núcleos en los que sería costoso llevar y mantener los servicios urbanos en igualdad de condiciones que en las localidades grandes".

En una hoja en blanco, durante una de las primeras visitas, él también había escrito un mensaje. Eran unas palabras de recuerdo ante el olvido, reproches ante el saqueo, lamentos ante la desidia, un grito ante tanto abandono por parte de las administraciones.


En silencio ascendió, ayudándose de su bastón, llegó hasta la era de pan trillar donde se detuvo. Recostándose sobre la pared de piedra seca, con su hueco para guardar la bebida en días soleados de trilla o en los ventosos, cuando se separaba el grano de la paja. Fijó la mirada en su iglesia, en Nuestra Señora de los Remedios. La espadaña huérfana resistía sobre el campanario arruinado, la techumbre caída desde hacía tiempo. 

Hubo una campana y un campanillo, la campana grande y la campana chica, que desaparecieron sin saber cómo. Tal vez camino de una fundición, de dueño avaro, o a una nueva parroquia. Yugo en el suelo y bronce fundido para obtener cobre y estaño o tal vez re-colocada, pues como dice un descendiente: la campana de la ermita del Hospital de Calahorra, tiene el mismo sonido de la de Vea.

Sacó el pañuelo de tela y se enjugó las lágrimas.

Las catorce dovelas del arco de medio punto, de la puerta para acceder a la iglesia, habían sido labradas y numeradas por el cantero. Unas piedras con números romanos para un lado, otras con caracteres arábigos para el otro, así no existiría duda en su colocación. Sobre el yeso aún  distinguió mensajes, unos antiguos que el tiempo va borrando y otros nuevos. 



El retablo mayor se va desmontando, en el pueblo ya nadie habita. Unas fotos previsoras se hacen, para luego poder volver a montarlo correctamente. Sobre tres mulos va cargado, en artolas o serones. Ascienden lentamente hasta Buimanco, para continuar su viaje en furgoneta, por la pista de Taniñe a Villarijo, hasta la villa de San Pedro Manrique. Movimiento en la cartilla de su parroquia por la venta. La furgoneta a tierras catalanas se lo lleva.  

Ya no se canta a la Virgen de Vea, que se encontraba en el retablo, mientras el campo florece.

Dulcísima Virgen/del cielo del cielo delicia/la flor que te ofrezco/ recibe propicia.

Benéfico hiere/lumini lumínico rayo/el sol que engalana/las flores de mayo.

Es el mes de María/es el mes de su amor/¡O familia querida! Cantemos con fervor”.

La pila bautismal, bajo las escaleras del coro estuvo. Una concha de bautizar también hubo, agua bendita en el sacramento para el inicio de la vida cristiana.  

Foto María José Moreno.
 

La nieve cubre los campos. La muerte no espera. La campana de la parroquia suena anunciándola. La tierra sagrada espera el cuerpo. Los caminos están infranqueables y el tránsito se hace imposible, ni con caballerías. Y el carpintero Cipriano Hernández está en San Pedro, tiene hechos casi tantos pequeños ataúdes blancos como marrones. La parroquia, como otras de tierras altas, tiene su ataúd comunal. Es de madera recubierto con una chapa de zinc para limpiarlo mejor, una vez utilizado. En él se trasporta al difunto de casa a la iglesia, misa de funeral. Y después, sobre andas hasta el cementerio, enterrándolo directamente en el hoyo previamente excavado. Erguida una lápida de mármol blanca, cruz de madera o hierro para el recuerdo. El ataúd al coro de la iglesia vuelve. Ataúd desaparecido, se dice, se comenta que está …

Hablan de él y de Vea en el Programa Milenio 3 emitido el 7 de octubre de 2006 sobre pueblos abandonados (a partir del minuto15,50 y hasta el 29,25), con un mini-reportaje sobre los despoblados de la provincia de Soria y sobre las leyendas de todos los despoblados de España. https://www.ivoox.com/pueblos-abandonados-audios-mp3_rf_220817_1.html

Foto José Pascual

Una imagen plasmada en la memoria, sólo una imagen queda en el recuerdo. Un cuadro de unos 60 cm colgaba de la pared. Estaba representado San Lucas evangelista, el patrón de Vea. La fiesta mayor del pueblo, el día 18 de octubre, actos religiosos y baile en la era de las losas. Del cuadro de la fe y advocación nada se sabe, dónde andará. Y los objetivos religiosos, y la reja de hierro delante del altar mayor, …Venta y expolio del patrimonio, viajero a otros lugares. 

Al fondo el esqueleto de la ermita-cementerio y más arriba los restos del castillo. El castillo de “Los Moros” donde la leyenda situaba el pueblo inicial y que a causa de las víboras fue abandonado y construido en su ubicación actual. Piensa que fue en este castillo de Vea donde permaneció raptada doña Blanca por el moro Yacub-Aben-Said, según la leyenda de doña Blanca y don Nuño recogida por Gervasio Manrique Hernández y también recopilada por Florentino Zamora Lucas.

https://guiadesoria.es/patrimonio/leyendas-de-soria/2003-blanca-y-don-nuno.html

Antorchas encendidas en los cuernos de la cabrada para hacer pensar a los moros que estaban bien defendidos. Lirios de la reina en la falda del castillo, llamados así por haber vivido en él una reina. Pisada del caballo de Santiago, Santiago Matamoros y la leyenda santiaguista.

Pisada caballo de Santiago.

Descendió hasta la plaza y se paró en quicio de la puerta de los “maestrazos”, frente al edificio, ahora casi en ruinas, donde estuvo el ayuntamiento y la escuela. Papeles y documentos allí quedaron, papeles esparcidos que los visitantes se llevaron, papeles para encender hogueras. Cerró los ojos, le pareció escuchar las deliberaciones del concejo, le pareció escuchar voces del maestro y los niños.

En un viejo cuaderno con letra caligráfica figuraba: escuela de ambos sexos de Vea. Curso 1934 a 1935 y 1936. Maestro Interino: Mariano Martínez López (un año en ella).

Niños: Avelino Giménez, Eusebio Giménez, Jesús Giménez, Juan Hernández, Toribio Hernández, Teodoro Hernández, Aurelio León, Silvio León, Pascual Palacios, Manuel Ruperto, Hermógenes Sáenz, Tiburcio Calvo (Peñazcurna), Eloy Giménez (Peñazcurna), Félix Giménez (Peñazcurna), Ildefonso Giménez (Peñazcurna), Nicanor Martínez (Peñazcurna), Félix Pérez (Peñazcurna) y Luciano Pérez (Peñazcurna).

Niñas: Cándida Giménez, Esperanza Giménez, Guadalupe Giménez, María Jesús Giménez, Antonia Hernández, Francisca Hernández, Nicolasa Hernández, Paula Hernández, Piedad Hernández, Cristina León, Florencia León, Francisca León, Josefina Marqués, Eusebia Pérez, Nicolasa Pérez, Paulina Calvo (Peñazcurna) y Cesárea Martínez. (Peñazcurna).

Pupitre escuela Vea 2022

Elecciones de Compromisarios. Relación de concejales y contribuyentes para las elecciones de Senadores.

Concejales: Prudencio Hernández, Domingo Pérez, Prudencio Hernández. Julián Hernández, Emeterio Hernández, José Hernández, Félix Jiménez y Antonio Jiménez.

Contribuyentes: Faustino Marqués, Marcelino León, Casimiro Palacios, Eulogio Jiménez, Pedro Pascual, Francisco Jiménez, Francisco Hernández, Fernando Jiménez, Celedonio León, Martín Hernández, Calixto León, Domingo León, Faustino León, Domingo Palacios, Escolástico Fernández, Matías Hernández, Vicente Hernández, Victoriano Pérez, Benito Jiménez, Pablo Hernández, Pablo León, Antonio Hernández, Esteban León, Victoriano Jiménez, Pablo Sáenz, Tomas Hernández, Hilario Hernández, Domingo Jiménez, Ignacio Pérez, Pascasio Pascual, Nicanor Martínez y Cayo Pérez. (BOP de Soria de 26 de enero de 1931).

Fachada lateral ayuntamiento y escuela

¿Cómo ha sido posible tanto expolio, si hasta allí nunca llegó ni carretera, ni pista?

Sacó el pañuelo de tela, se enjugó las lágrimas y lo guardó en el bolsillo. Sacó nuevamente el pañuelo y enjugó sus lágrimas. 

Un pueblo no muere cuando queda deshabitado, sólo muere cuando se olvidan los recuerdos. La última generación que vivió en Vea, como en otros pueblos cercanos de Tierras Altas sorianas, nos está dejando. Es ley de vida. Con su marcha desaparecen: usos, costumbres, tradición oral, leyendas, etc., Se pierde del rincón colectivo de la memoria, la historia del pueblo y una forma de vida en tierra hostil.


En esta entrada intentaré plasmar temas diversos, de lo que me han contado, de lo leído y de aquello que he visto y vivido. Una entrada inacabada, que procuraré ampliarla con el tiempo. Un complemento de las dos entradas que sobre el pueblo ya he publicado en este blog:

http://www.otrasoria.es/2019/02/pueblo-de-vea-soria.htm

http://www.otrasoria.es/2018/12/vea-bea-ermita-cementerio-castillo-un.html

Foto: José María Hernández

Al pueblo de Vea le tengo un cariño especial. Es el pueblo de nacimiento de parte de mis antepasados. Mi abuelo paterno Germán allí nació, hijo del matrimonio de Juan Las Heras Marqués natural de Fuentebella y Lucia León Jiménez que vino al mundo en este pueblo de Bea.

Dicho escuchado: “Buimanco abre el tranco, Valdemoro suelta el toro y Vea lo torea”.

Sentencia. La maldición de un padre a su hijo: "que en Vea te veas”.

La forma de acceder sigue siendo en la actualidad exclusivamente caminando. He recorrido, varias veces, el antiguo camino de herradura. Camino vecinal, de algo más de siete kilómetros, que en tramos desde media ladera vigila el curso del Linares y en otros acompaña y abraza al río, desde San Pedro Manrique. Camino de ida y de vuelta, sendero antaño transitado, sobre todo los lunes de mercado semanal y durante los días de ferias en la villa. El río, que alimentaba, en ambas orillas a, varios molinos harineros y más tarde alguna pequeña central eléctrica.



Camino que merece la pena ser recorrido, en cualquier época del año, por la belleza del paisaje.



Sendero que fue modificado cuando en 2010 se desarrolló la “Ruta del río Linares” (PR-SO-107) dentro del Plan de Dinamización del producto turístico Tierras Altas (Soria). Se acondicionó el camino que baja a Vea desde San Pedro Manrique. Actuación fruto del convenio de colaboración entre el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, la Consejería de Cultura y Turismo y la Mancomunidad de Tierras Altas. Ya no se cruza el río por el antiguo puente de madera del Molino de la Media Legua, para evitar la revuelta.

Cartel explicativo que se encontraba en el camino de Vea.

"RUTA DEL RIO LINARES. PR-SO 107. Los pueblos abandonados.

La dura climatología de la zona y el relieve abrupto han ofrecido pocas oportunidades a sus pobladores para su subsistencia. Tradicionalmente la comarca de Tierras Altas ha estado muy poco poblada; la mayoría de las aldeas, abandonadas en la actualidad, contaban con un grupo de entre 5 y 20 familias. Su economía era de subsistencia basada en una humilde actividad agro-ganadera desarrollada sobre suelos pobres y pedregosos `por medio de un esmerado sistema de terrazas construidas mediante muros de piedra, que ganaban espacio a tan acusado relieve. Estas difíciles condiciones propiciaron durante la década de los sesenta, coincidiendo con la revolución industrial, una emigración masiva hacia los núcleos urbanos".

Se reparó también el puente (puente de arriba) para poder cruzar el Linares y acceder al pueblo.

El puente se lo llevó la corriente tras una crecida del río de montaña. ¿Quién es el encargado de su mantenimiento y del Gr-86? Lo desconozco. Si has bajado en invierno o en primavera con el deshielo posiblemente no lo hayas podido atravesar por la fuerza de sus aguas. Una tirolina improvisada tal vez te llevó hasta la mitad del cauce y finalmente desistas de cruzarlo.

Los cinco chopos de la ribera cortaron y el paso del tiempo se encargó de secar. Son los nuevos moradores los que lo están construyendo. Sin ayudas y con gran esfuerzo, tienen todo mi reconocimiento. Tal vez luego debieran cobrar un derecho de pontazgo.



"Un patrono confinado a Soria. Córdoba. El ministro de la Gobernación ha comunicado al gobernador que el agricultor cordobés, don Isaac Holgado ha sido confinado, por un mes, en el pueblo de Vea, de la provincia de Soria y correspondiente al partido de Agreda. El pueblo de Vea tiene unos trescientos habitantes y forma con Peñazcurna un término municipal, que se halla enclavado en las inmediaciones de Acrijos y próximo al límite de Logroño". (El avisador numantino 25 de mayo de 1932). ”Por incumplimiento de las bases de trabajo se ha acordado la deportación del labrador Isaac Holgado Borrego, agricultor de Córdoba, al pueblo de Vea, partido de Agreda (Soria). Saldrá mañana”. (El Luchador 03 de junio de 1932).

He bajado al pueblo por el cortafuegos previsor, entre pinos de repoblación.

En el pueblo de Vea había dos hornos comunales de pan cocer, uno en la parte de arriba y otro cerca de la fuente “el Puerco”.

Existe otro horno “árabe” excavado en la pared de una roca, en el monte más arriba de la balsa grande.

Con Toño Sáenz

He descendido por el sendero que se coge antes de llegar a Valdemoro, en la pista que desde Taniñe nos conduce a Villarijo, recientemente arreglada.

Por los Mogotes, el corral de Balbiano hacia el Cerrillo Villar, los Villares a la Coronilla y al Palomar, para llegar encima del lavadero. Ahora son los nuevos moradores quienes lo utilizan, debido al tránsito de personas y equinos, se perfila su silueta sobre el terreno montañoso. Son ellos quienes construyeron una pasarela, entre el lavadero y la ermita para así poder cruzar el río.

Las primeras noticias que se refieren a los representantes que Soria tuvo en las antiguas Cortes de Castilla, alcanzan al año 1315, en las convocadas en Burgos por Alfonso XI. Los procuradores que a ellas llevó la provincia, de Vea Benito Pérez, alcalde,…

"Se halla vacante el partido de cirujano de Vea, que se compone de los pueblos agregados de Valdemoro, Armejún, Villarijo y Peñazcurna, el más distante de la matriz una hora; su dotación consiste en 550 rs. por la asistencia de veintidós familias pobres, pagados por trimestres del presupuesto municipal y 6.450 reales por igualas de los vecinos del partido, garantizados por los ayuntamientos y casa libre. Vea 27 de diciembre de 1863. El Alcalde Presidente, Andrés Sáenz".

En Todo colección venden documentos del ayuntamiento de Vea. Uno de ellos: Subsidio al combatiente: Víctor Martínez Pascual. Batallón 408 Teruel. Gregoria Pérez Casas de 25 años, su esposa y Miguel Martínez Pérez 8 meses hijo. Vea junio de 1938. El secretario Rosario Torrubia.

Mantengo contacto con nacidos y descendientes de dicho pueblo. La edad avanzada de muchos de ellos les dificulta e impide el poder acceder al pueblo de sus raíces. Sería necesario, importante y urgente el hacer una pista, tal vez por el itinerario anteriormente expuesto. Facilitando con ello el acceso, solucionando posibles necesidades de evacuación ante contratiempos de senderistas o de los nuevos moradores y favoreciendo actuaciones de extinción ante un posible incendio.

Desconozco si los trámites para su construcción deben partir del Ayuntamiento de San Pedro Manrique o por el contrario es la Junta de Castilla y León la que tiene capacidad legal de actuación. Desconozco así mismo si se podría realizar con cargo al “Fondo de Mejoras de Interés Forestal Regional” o por el contrario existen otras partidas presupuestarias para este fin.

El último habitante de Vea, antes de que lo echaran, fue Germán Palacios Jiménez. Se quedó a vivir dos años allí sólo con el ganado. Cuando murió quiso tener buena vista, abajo el Linares y los montes desde San Pedro hasta los de Valdeperillo, en el castillo descansa su urna.

El mundo de 7 de julio de 2001.

Un grupo de 20 belgas "ocupara" una localidad abandonada en la provincia de Soria. EFE.

BRUSELAS.- Un grupo formado por 20 belgas viajará a España desde la región flamenca de Payotteland en cuatro carretas tiradas por caballos, con el objetivo de instalarse en Vea, un pueblo abandonado de la provincia de Soria.

La caravana, que saldrá de Bélgica el próximo domingo, día 8, recorrerá 10 kilómetros diarios, por lo que sus integrantes esperan llegar a Soria a finales de octubre.

Christine Tirmmermans, comadrona, separada y madre de cuatro hijos, y considerada "la directora espiritual del grupo", encabezará la comitiva.

Tristán Driessens, un joven de 18 años que forma parte del grupo, explicó que en el pueblo de Vea montarán "una sociedad sin la infraestructura del siglo XXI". "No contamos con ningún aparato y empleamos la medicina natural", indicó.

"No somos una secta, aquí todo el mundo es libre de hacer lo que quiera. El que quiere salir lo puede hacer, como el que quiere fumar. No tenemos reglas pero sí una filosofía que es la de encontrarse a sí mismo, volviendo a lo básico", afirmó Driessens.

"En Vea seremos autosuficientes, viviremos de la agricultura y del queso de cabra. Además la tierra es muy fértil, como lo constaté durante las seis semanas que pasé ahí en el mes de mayo", añadió.

Precisó que el grupo dispone de un panadero y un carpintero, y en lo que se refiere a la educación son "autodidactas".

Según Lara Driessens, hermana de Tristán, las autoridades españolas ya les han concedido el permiso necesario para instalarse en la localidad.

Aseguró que ya han contactado con "los propietarios de las casas en ruinas de Vea, que emigraron a Madrid o a Barcelona, y piensan que nuestra idea de reconstruir el pueblo es muy positiva".

Poco duró esta iniciativa, pero una historia nueva, una nueva forma de vida se está construyendo en la actualidad.

La están forjando los nuevos moradores, un grupo de jóvenes que desde febrero de 2018 están viviendo en Vea.

Pendiente tengo ascender el Linares desde el pueblo hermano de Valdeperillo, en La Rioja, o desde Villarijo pasando por Peñazcurna. Un motivo más para volver y sentir en soledad los secretos que guardan sus piedras, los recuerdos de un pueblo lleno de vida en el pasado y que se resiste a desaparecer.