Mostrando entradas con la etiqueta Bendición de campos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bendición de campos. Mostrar todas las entradas

Morón de Almazán (So).

Los pueblos de la provincia de Soria y la propia ciudad realizaban y aún realizan, el rito de la bendición de campos. Súplicas dirigidas a su Dios para prevenir, evitar mediante la fe, las amenazas de la naturaleza sobre las cosechas. 

Y el campesino siempre mirando al cielo. 

Es variado el tipo de cruz, si la hay, donde se realiza el acto. Hay pueblos con cruces hincadas en su término y pueblos sin cruces. Algunos con una cruz y otros con dos cruces, una por cada hoja de cultivo. Se hacía la bendición anual desde la añada.

.- Cruces de madera, muchas hoy inclinadas manteniendo el equilibrio.

.- Cruces de piedra, en la actualidad recubiertas de líquenes, y cruces de hierro o cemento. 

Poltelrubio (So).

Portelrubio (So).

.- Bendiciones también realizadas en “frontones” o/y calvarios, de piedra, hierro o madera; algunos de ellos formaban parte de distintos Vía crucis.

Viana de Duero (So).

Cirujales del Río (So).

Torreblacos (So).

.- Excepcionalmente en peirones

Muro de Ágreda (So).

Y el campesino siempre mirando al cielo. 

Aunque no hay una fecha fija para realizar la bendición de campos, en la mayoría de los pueblos de la provincia se realiza el tres de mayo, la invención de la Cruz, día de la Santa Cruz. Otras fechas son San Marcos el 25 de abril, San Pedro mártir el 29 de abril, San Gregorio el 9 de mayo o la Santísima Trinidad el domingo siguiente a Pentecostés y recientemente conjuntamente con San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, el 15 de mayo.

Almazán (So)

Morcuera (So).

El lugar físico desde donde se realizaba la ceremonia también es diverso. Las eras de pan trillar, la cima de pequeñas colinas o cerros, la entrada o salida de pueblos, las inmediaciones de ermitas, el atrio de la iglesia, etc.

Recuerda (So).

La Muela (So).

La Milana (So).

Y el campesino siempre mirando al cielo.

La misa había acabado, ahora comenzaba el trayecto hasta el otero donde estaba la cruz. Desde allí se divisa la amplia zona, que con el rito se deseaba proteger. Pendón, estandarte y la cruz, abren la procesión; sacerdote y monaguillos con incensario, hisopo y el acetre, le siguen; y detrás los fieles.

Por el camino van recitando la Letanía de los Santos solicitando su intercesión. El sacerdote los nombra, los más mayores responden “ora pro nobis” y los más jóvenes “ruega por nosotros”. oraciones, salmos y cánticos.

Fuentetoba (So).

Allí junto al crucero de piedra, el oficiante pronunció las palabras sagradas.Señor, Padre santo, que mandaste al hombre que guardara y cultivara la tierra, te suplicamos con humildad que nos concedas siempre cosechas abundantes, des fertilidad a nuestros sembrados, y alejando de nuestros campos las tormentas y el granizo, las semillas puedan germinar con abundancia. Por Jesucristo, nuestro Señor”.

Los fieles responden con un: “Amén”· 

Garray (So).

Esparce agua bendita e incienso esta vez hacía el este, pegando una pequeña cruz de cera en un lado de la cruz principal. Luego repite las bendiciones y la colocación de las pequeñas cruces, dirigiéndose hacia el oeste, norte y sur, por este orden. Han quedado bendecidos los cuatro aires del término.

Perdices (So).

Y el campesino siempre mirando al cielo.

Cerca pastaba el rebaño, se oían las esquilas. Una cruz de cera protectora arranca el pastor, la colocará en la majada para con ello proteger a sus ovejas.


En Soria capital también se bendecían y bendicen los campos, tal vez el próximo año desees asistir. 

Así se reflejaba en una crónica del periódico noticiero de Soria, del 5 de junio de 1895. Bendición de campos. El domingo próximo, fiesta de la Santísima Trinidad, se celebrará en la Ermita de Santa Barbara misa cantada y se hará procesión hasta el sitio del Calvario o cruz, que está en el Campo de la Verdad, cantándose la letanía de los Santos y haciendo la bendición de campos, como se establece en la Constitución séptima de las ordenanzas de la Cofradía de Santa Barbara y Santa Águeda fundada en aquella ermita a principios del siglo XVI, y cuya constitución fue renovada en 1602”. 

Ermita de Santa Barbara (Soria)

"Dispone la ordenanza 7.ª, que el Domingo de la Santísima Trinidad a la hora de las nueve de la mañana, estén en la ermita de la Santa, el Abad de la cofradía, el Preboste, los Hermanos y los Cuatros, se celebre misa solemne y este toda la cera encendida: los Cofrades confesados y comulgados y ganen el jubileo y se haga la procesión que es costumbre, desde la Ermita al Calvario, que está situado en el Campo de la Verdad. Se pongan cruces en el Calvario a los cuatro vientos, díganse los evangelios y suplíquese a la gloriosa Santa Bárbara nos guarde los panes y los libre de piedra, rayos y otros infortunios".

Ermita de Santa Barbara. Cruz.  

Con el paso del tiempo todo evoluciona, así es en la actualidad la ceremonia, según lo cuenta Joaquín Alcalde en su blog. "La celebración se inicia con la procesión presidida por la imagen de la titular de la ermita, Santa Bárbara, para dirigirse al pequeño parque que queda en el lateral orientado a la Residencia Sanitaria de la Seguridad Social –ahora llamado Hospital de Santa Bárbara- en el que se coloca una gran cruz de madera con cuatro hendiduras, una por cada punto cardinal, con el fin de que el celebrante vaya incrustando sucesivamente otras bastante más pequeñas, evidentemente, de cera, al tiempo que bendice los campos con agua bendita, rito este, sencillo pero ceremonioso donde los haya, comenzando por el este para continuar por el oeste y el sur y concluir por el norte.
Luego tiene lugar la misa y finalizada esta la Cofradía obsequia a los asistentes con licor y pastas en una de las dependencias de la ermita. 

Además, el oficiante procede a la bendición de unas cuantas más de estas crucecitas de cera, idénticas a las que ha que ha ido colocando en la grande de madera, que entrega como recuerdo a los asistentes.

De regreso al santuario, pero antes de entrar a la Virgen, se subastan los banzos en el atrio".



Almajano.

Arranco la hoja del almanaque, como todas las mañanas, era la última del mes de abril. La primavera avanzaba, comenzaba el mes de las flores y el ciclo de la vida del campo soriano seguía su curso. Pronto llegaría el día tres, día de la Cuz de Mayo, reservado en el pueblo donde nació para realizar el rito, la costumbre tradicional, de la bendición de los campos.

En el altozano estaba clavada la cruz, era de sabina, una madera resistente a las inclemencias meteorológicas. Tenía labradas cuatro pequeñas hendiduras, donde se juntan sus dos brazos con el pie, también en forma de cruz, una por cada punto cardinal. 

El sacerdote acababa de llegar al pueblo, pronto comenzará el ritual religioso. El sonido de las campanas se propaga por el aire, la primera, la segunda y la tercera. Hasta la iglesia, poco a poco, los feligreses con ropa limpia van llegando.

Después de celebrar la misa, comienzan los preparativos para la procesión. Irán hasta la cruz de la hoja de Arriba, que es donde este año están sembrados los campos. En el pueblo hay dos cruces, una en cada hoja en que está dividido el término.

Pendón, estandarte y la cruz, delante; sacerdote y monaguillos con incensario, hisopo y el acetre o caldero pequeño con agua bendita, le siguen; y detrás los fieles hacen el camino cantando salmos.

El oficiante va pronunciando las palabras sagradas y bendiciendo los campos. Agua bendita e incienso, a las cuatro direcciones: este, sur, oeste y norte.  Los fieles a su vez dirigen sus cuerpos, sus miradas y sus rezos a estos puntos. En cada uno de los lados de la cruz principal, el sacerdote  pega una pequeña cruz de cera bendecida.

Esas cruces consagradas, son cruces protectoras, una manifestación de la religiosidad campesina. La tradición y la fe determinan que si se coloca una de ellas en la cámara o somero de la casa, la protegerá y también a los que en ella habitan.


La mayoría de las cruces de madera que conozco son sencillas y lisas, en raras ocasiones poseen elementos decorativos o inscripciones. Pongo como ejemplo, unas imágenes de estas últimas: 

Inscripción. Quintanas Rubias de Abajo.

Año 1863. La Cuenca. 

Inscripción. Madruédano

Las cruces de madera con el paso de los años y la falta de mantenimiento se van deteriorando. Algunas se pierden para siempre, en ocasiones son sustituidas por otras de madera y otras veces por cruces de hierro o cemento

Señuela

Los pocos vecinos, en muchos casos de edad avanzada, que quedan en los pueblos, se esfuerzan por mantener viva esta tradición.

Adradas.
Atauta.
Paones.

Donde hubo fuego, cenizas quedan, dice el refrán. Hasta la década de los sesenta del siglo pasado la provincia de Soria era una provincia agrícola y ganadera, una sociedad fundamentalmente rural. En los pueblos había vecinos, en los pueblos había cura. "Buena cosecha, pero mejor podría haber sido", dijo el campesino.

Santa María de las Hoyas (So).

Lo que en la actualidad podemos contemplar sobre la bendición de campos son los restos de una de las mayores manifestaciones de la religiosidad rural soriana, junto con las rogativas, los conjuros de nublados, para espantar tormentas, o plagas y la bendición de animales el día de su patrono San Antonio Abad.  

Torreblacos (So).

No en todos los casos fueron cordiales las relaciones entre Ayuntamientos, representados por su alcalde, y los señores curas, a consecuencia del abono dinerario por realizar procesiones de rogativas y bendiciones de campos.

Un ejemplo lo tenemos en juicio verbal civil, que se celebró en el Juzgado municipal de Herrera (So), sobre derechos parroquiales. El demandante fue D. Deogracias Almería Sancho párroco y el demandado Gregorio de Pablo, el motivo la reclamación de seis celemines de trigo puro que se le debían procedentes de Misas votivas, bendición de campos y conjuros

En la sentencia inicial se condena a D. Deogracias Almería al pago de las costas causadas y al del papel invertido en este juicio y se absuelve al demandado Gregorio de Pablo. 

Cruz de Herrera (So).

Pero dicha sentencia es apelada, emitiendo Sentencia el Juzgado de primera instancia del Burgo de Osma, en mil ochocientos noventa y nueve, copio parte de dicha Sentencia. 

Cruz de bendición de campos de Herrera (So).

En la villa del Burgo de Osma, el Sr. D. Heliodoro Fernández, Juez de primera instancia de la misma y su partido, habiendo visto el juicio verbal civil celebrado en el Juzgado municipal de Herrera, entre partes, como demandante D. Deogracias Almería, y como demandado Gregorio de Pablo, vecinos de dicho pueblo, sobre reclamación de seis celemines de trigo puro, y Resultando: Que D. Deogracias Almería y Sancho, demandó en juicio verbal a Gregorio de Pablo vecino de Herrera, para que le satisficiera seis celemines de trigo puro que le es en deber, procedentes de Misas votivas, bendición de campos y conjuros, lo que sostuvo en el acto del juicio fundado entre otras cosas que es de costumbre inmemorial que según el demandante tiene fuerza de ley) ha venido satisfaciéndose dicha cantidad de trigo por los vecinos de dicho pueblo, tanto a los párrocos anteriores al demandante como al mismo, según convenio que el Ayuntamiento del pueblo de Herrera acordó en cierta sesión a virtud de exposición que elevaron al Ilmo. Sr. Obispo de esta Diócesis, la que autorizaron con sus firmas, casi todos los vecinos de dicho pueblo. 

Exponiendo después resultandos y considerandos, y en vista de los argumentos legales emite el fallo.

Fallo: Que revocando como revoco la sentencia apelada por cuanto en ella se condena a D. Deogracias Almería al pago de las costas causadas y al del papel invertido en este juicio y se absuelve al demandado Gregorio de Pablo, debo condenar y condeno a este, a que satisfaga al referido Deogracias Almería y Sancho, la cantidad de seis celemines de trigo puro, condenándole así bien en las costas de esta instancia sin hacer expresa condenación de las del Juzgado inferior. Así por esta mi sentencia definitiva juzgando lo pronuncio, mando y firmo. Heliodoro Fernández.


La provincia de Soria es muy diversa sobre el lugar y tipo de cruz para realizar la bendición de los campos. Hay pueblos con cruces hincadas en su término y pueblos sin cruces. Pueblos con una cruz y pueblos con dos cruces, una por cada hoja de cultivo. Cruces de madera, cruces de piedra y cruces de hierro. Bendiciones en “frontones” o/y calvarios y excepcionalmente en peirones. De ello hablaré en una próxima entrada.


Para terminar decir que el título de esta entrada me recuerda a una película documental: “Aún se bendicen los campos”. La directora, Vera Herrero, nos muestra con un enfoque muy personal. la memoria y el legado de los pueblos abandonados en las Tierras Altas sorianas. Recomendada su visión por mi parte y decir que está disponible en You Tube.