Y luego el careo en los Prados de los Corrales, al este de la dehesa, al sur del "Quinto del Mostajo" y del término de Castilfrio, y al oeste del término de Oncala. Paraje destinado desde tiempos inmemoriales a pastos de verano. 
Pastos que pertenecieron a los Propios de San Andrés, es decir eran bienes y derechos de propiedad del Concejo Municipal. Su aprovechamiento era de los vecinos residentes. Su extensión noventa y ocho fanegas de Marco real, el equivalente a sesenta y tres hectáreas y once áreas.
Fueron adquiridos por el Estado, en virtud de la Ley de Desamortización de 1855. 
Luego la enajenación sacándolos a pública licitación. La subasta de estos Propios de San Andrés fue rematada en noviembre de 1866, en cantidad de cuatrocientos cuatro escudos. Fue adjudicada por la Junta Superior de Ventas de Bienes Nacionales en mayo de 1869 y con premura se efectúa el primer plazo de pago. Es don Juan Antonio Pinilla quien lo realiza y hace cesión el 5 de junio de 1869 a partes iguales a Jorge y Francisco Marín vecinos de San Andrés de San Pedro. Estos aceptan la cesión y se otorga escritura a su favor. (Jorge Marín Marín y Francisco Marín Fernández).
 JCyL AHPSo Sig.6227.
Otros propios de San Andrés subastados. También terreno baldío de pastos, "Cerro la Mostajera", "El Roldadero" y "Peña la Cera". Al sur del termino de Valtajeros entre los cuales pasa una cañada de ganados trashumantes, al este camino de Valtajeros, al oeste la dehesa boyal. Terrenos con varias ondulaciones. La superficie es de ciento noventa y nueve fanegas de Marco Real, equivalente a ciento veintiséis hectáreas y quince áreas.
Rematada en noviembre de 1866, mejor postor Juan Antonio Pinilla, adjudicada el 31 de mayo de 1867  por 640 escudos. Pago del primer plazo y cesión en favor de Manuel María Ridruejo, Nicolás Martínez y Valeriano del Río, vecinos de San Andrés, los cuales la aceptan en junio de 1867. (Manuel María Ridruejo y Ridruejo, Nicolás Martínez Jiménez y Valeriano del Río Marín).
 JCyL AHPSo Sig.6227.
Escudos y reales para el Estado y el empobrecimiento de los vecinos. Vencimiento por fincas vendidas y censos redimidos. En 1876 don Nicolás Martínez. hace un ingreso, por importe de ciento sesenta pesetas, es el décimo de las mil seiscientas pesetas en que fue rematado el lote de las Mostajeras.  Ese mismo año Jorge y Francisco Marín realizan el octavo pago, por un importe de ciento una pesetas, aun les quedan dos pagos, de las mil diez pesetas en que fue rematado el lote de los Corrales. 
Una cosa es el ingreso y otra la titularidad. El alcalde de San Andrés de San Pedro en noviembre de 1877 don Policarpo Ridruejo, en cumplimiento de la orden de la Administración Económica de la provincia de Soria y bajo su responsabilidad certifica los titulares de ambos lotes.

Titulares con participación en el lote La Mostajera, en Los Corrales o en ambos. (Año 1.877). (Lista que intentaré ir actualizando con el segundo apellido).


Tú que estas leyendo parte de la historia local de este pequeño pueblo, quizás por tus venas corra sangre de aquellos que con esfuerzo tenían una idea de futuro: "Pastos para los hijos habidos y por haber por los siglos". Tierras de pastos de verano y también aspas en movimiento en el presente.

Cincuenta y ocho nombres aparecen en el año de 1877 como titulares con participación en el lote la Mostajera, en Los Corrales, o en ambos. Para poder hacernos una idea decir que en la lista de electores de San Andrés de San Pedro, de diciembre de 1882, aparecen sesenta y dos nombres con el primer apellido. Letras labradas en piedra, en tiempos. Iniciales que son nombres, números que son fechas, y símbolos que son el reflejo de pensamientos y creencias. Otras letras en mármol o impresas en los papeles. Fotos en blanco y negro. Nombres y apellido en documentos oficiales.
Sacrificio, superación y fiestas patronales. Trascender en el tiempo sin quererlo.

Nombres que yo no quiero olvidar y que otros retomarán.
Peña Turquilla y sus corrales en la cañada, es tierra de Castilfrío y apartadero de ganado. En la sierra, contadero de merinas, numero de cabezas que cada propietario podía meter al término, y los pastos frescos de verano esperando. Primero libre la entrada, entre 8.000 y 9.000 cabezas, luego el cupo, las 50 por hectárea de propiedad, y la compra de derechos a otros vecinos para toda la piara.
Fuente Marín, manantial de agua clara, en el término municipal del pueblo de San Andrés de San Pedro. Hacía allí se dirige el rebaño siguiendo el sonido de las esquilas, a reponer fuerzas. Fieles mastines trujillanos o portugueses con las carlancas en el cuello y los careas adiestrados cumpliendo las ordenes. La recua con la red, los utensilios básicos y un saco lleno de paja que hacía las veces de colchón, pastando. Algún regalo escondido para la familia o la amada. 
Y luego los sentimientos
Familiares ansiosos al reencuentro, en los verdes pastos. Pastores abrazados en silencio tras la dura invernada. Crudo invierno soriano y duro para todos. En los brazos algún retoño y el cayado en el suelo. Quizás viendo por vez primera a los hijos engendrados en la anterior agostada, y con el moquero secándose las lagrimas de alegría que florecen.
Alguna familia ya habían bajado a Garray al "descansadero", donde el ganado se solía detener y en ocasiones pasar noche. Emociones a la sombra de la ermita de los Santos Mártires.

El pueblo de San Andrés se fusionó voluntariamente en 1970 con los de El Collado-Navabellida y Oncala, y el municipio nuevo adquirió la denominación de este último. La sierra, Fuente Marín y ahora molinos en su termino. Poderoso caballero es el viento, pero eso es harina de otro costal.
Y allí está ahora la nueva Fuente Marín entre retoños de acebo. Monolito en piedra con su cartel de agua no potable, en el centro un escudo y a los lados letras gravadas en piedra.
"ISOLUX WAT/GRUPO ISOLUX / AL PUERTO de ONCALA/ y a los PUEBLOS de / TIERRAS ALTAS/ y una fecha Agosto 2001".
Sobra en este lugar y no en otro, el escudo de Oncala, esos cinco lobos en sable con corona de Duque y el bello poema de Arsenio Gallego Hernández (Castilruiz. Soria. 1886 – Cáceres 1969)  "ONCALA LA FRÍA/ONCALA LA MERINERA/LA DE LOS BLANCOS INVIERNOS/LA DE LAS ALTIVAS SIERRAS".
Yo quiero copiar algo de Dionisio Ridruejo, escritor y poeta, con ascendientes en San Andrés de San Pedro. Y que mejor que como definía el poeta a los habitantes de San Andrés, extensible según mi opinión a toda la Sierra. "Porque eran hombres de fibra dura, inteligentes, que a pesar de la pobreza y la ingratitud del clima habían aprendido a leer y a llevar cuentas y, sobre todo, llevaban en su sangre aquella dignidad austera, aquella lucidez más lógica que imaginativa de que hablan los entendidos en antropología soriana y celtíbera".
Abajo la dehesa boyal, con una extensión de cuarenta hectáreas. Robles y hayas, fuentes y río, claros y el raso. Dehesa boyal terrenos de aprovechamiento común e invendible en base a la legislación desamortizadora, que perdura en el tiempo.

Es en abril de 1898 cuando la  Diputación provincial de Soria informa favorablemente el expediente de la dehesa boyal de San Andrés de San Pedro. 
Suertes de leña para los vecinos, fríos inviernos de la sierra, y pastos para el ganado mayor.

Dulero y hacenderas anuales para reparar esa pared de piedra que la rodea.

Y luego el rebaño ya esquilado en careo, al salegar y prados de los Corrales. (Seguirá).

Esta entrada pretende ser un reconocimiento. Un homenaje a una forma de vida que desapareció. Miremos atrás intentando comprender y así podremos avanzar por la senda del futuro.  
En esta entrada hablaré de los edificios religiosos de la villa de Morón. Comenzaré por su iglesia parroquial, con advocación a Nuestra Señora de la Asunción, así se cerraría el círculo de los edificios medievales de su plaza Mayor.
La iglesia gótico-renacentista, de amplias dimensiones por el número de almas de la villa, es de nave única con capillas adosadas. Fue declarada, por Real Decreto 2859/1983 de 7 de septiembre, Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional. De su exterior destaca su torre renacentista que pudo servir de inspiración para otra torre, ésta de carácter civil, la del palacio de los condes de Gómara en Soria, y en su interior un sepulcro, solo uno y trasladado, de los Hurtado de Mendoza. De ello he habado en entradas anteriores. http://www.otrasoria.es/2017/05/moron-de-almazan-soria-plaza-mayor.html
Contempla la portada hispano-flamenca de su entrada, después quizás puedas disfrutar de su interior, pero tu visita tendrá que coincidir con los oficios religiosos. Si vas en verano o Semana Santa puede que la puerta esté abierta. (Se encuentra entre los Monumentos que la Consejería de Cultura y Turismo de la JCyL, en colaboración de la Diócesis de Osma-Soria y el Patronato Provincial de Turismo de Soria abren en esos periodos). Prohibido hacer fotos en el interior. No puedo entender que tras pagar un pequeño donativo no puedas hacer fotos. Que no puedas utilizar flash si que lo puedo entender. Luego buscas en Internet y allí las tienes.  
Las que aparecen en esta entrada son de hace algún tiempo. Un excelente día con un buen amigo, Juancar, cuyo Blog con temática soriana recomiendo. http://juancar347.blogspot.com.es/
Su interior merece la pena ser contemplado. Comentaré lo que a mí más me llamó la atención, aunque: <para gustos hay colores>. 
Su retablo Mayor, apoyado sobre banco por sus dimensiones, es barroco del año 1773.  En el ático escudo doble del benefactor y la coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad.
En la cercana Señuela se encuentra otra coronación, es el retablo viejo de la iglesia de Morón. Se vendió con licencia del Tribunal, en la década de mil setecientos sesenta, a la de Señuela. Retablo pagado de la séptima parte de los frutos decimales, que por derecho le correspondían, de la cilla general y de Alepúz de la villa de Morón. Eran otros tiempos.
Es de destacar esa talla románica de la Virgen de la Muela. (Muela de Morón).
En el lado de la epístola se encuentra la Capilla de la Virgen del Rosario. Las pinturas de este retablo fueron realizadas, en la década de los cuarenta del siglo XVII,  por “JOSEPH DE SANCHO NATURAL DE ESTA BILLA”. En una cartelera aparecen los benefactores: "LA ESCULTURA Y PINTURA DE ESTE RETABLO HIZO LA COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO”.
En dos lienzos más pequeños se representan la Anunciación y la Visitación. Tres pinturas nos muestran la Adoración de los Pastores, San José y San Joaquín con sus hijos y la Adoración de los Reyes.
También son tres las esculturas que aparecen en la actualidad: la figura posiblemente Santa catalina, en el centro la imagen de la Virgen con su Rosario y una talla de la Virgen de Nuestra Señora de Alepuz.
A unos tres kilómetros de Morón en dirección a Monteagudo de la Vicarias se encuentra Santa María de Alepuz o Alepud. (Curiosa toponimia: Santa María cristiana y Alepuz árabe). En el Privilegio a los moradores de la Muela de Morón ya aparece: “Y dámosles que hayan por su término estas Aldeas que aquí dice Li-Millan (San Millán ó Simillán) y Latonelos anchos (La torre los Anchos), y la Torrrebueno, y Villaseca, y las Casas, y Alepus, y el Molino de Cincho, y Catalborne”.
Se encuentra sobre una muela vigilando la llanura y cerca de un arroyo del mismo nombre. Pequeño pueblo que se deshabitó a comienzos del siglo XIX, con parroquia aneja de Morón. 
Colmenares en la ladera y majada para el ganado.
Otros retablos:
San Juan Bautista patrono de la villa. Fiestas que en su honor se celebraban el 24-25 y 26 de junio. Pelota, funciones religiosas y bailes.
Un Cristo gótico y otro Cristo de pequeño tamaño, auténtico tesoro, que podrás contemplar en la sacristía.
La imagen de Santa Águeda de Catania portando en un plato sus senos cortados, símbolo de las torturas que padeció y la palma, la victoria del martirio.
Tradicionales eran las fiestas que en honor a Santa Águeda se celebraban en la villa. Los mozos nombraban alcalde, teniente alcalde y alguaciles. Era la comisión de festejos. Pagaban gaitero con dulzaina y Misa Mayor. La noche del día cuatro cantaban a las mozas, obsequiándolas con bailes y dulces. En la mañana del día cinco de febrero el día de Santa Águeda, los jóvenes cantaban a la puerta de todas las casas donde hubiera señorita, se denominaban "albadas". Aldabas y a cambio donativos o donazgo para así hacer cena con gaitero. Cantares improvisados, acompañados de guitarra, dulzaina y tamboril. "Diputado campechano/hijo de un agricultor,/excelente ciudadano/y leal conservador".
Piedras labradas y símbolos. 
La Pila bautismal con sus arcos de medio punto entrelazados y apoyados sobre capiteles, bajo el coro con su órgano.
Esos otros capiteles, destacando esa cabeza "maya" o "inca", el león con cabeza humana  y un "saltimbanqui" quizás.
Columnas con escudos labrados. Linaje Hurtado de Mendoza. Dos escudos manteados, leones afrontados y castillo en el mantel y cuatro escudos cuarteados en aspa por las cadenas de Navarra, las bandas y las diez panelas.
Una cartelera en la pared a descifrar.
La cruz de las Ocho Beatitudes, meditación e ideario de vida. Cruz de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón y también de los caballeros de la Orden del Hospital o de Malta.

Hay una calle con el nombre de San Pedro, si la sigues te llevará a los restos de la antigua iglesia de San Pedro, Aparece en los libros parroquiales del siglo XVII de Morón y Señuela. Hoy es conocida como "casa de la parra”. La puerta de su fachada y una hornacina llaman la atención. Curiosamente la campana que ahora se encuentra colocada encima de la sacristía de la iglesia parroquial, fundida en 1696, se denomina "San Pedro". 


Saliendo de Morón por la carretera SO-P-3106, carretera a Soliedra y Escobosa y una vez pasado el cementerio católico, encontraras la ermita de Nuestra Señora de los Santos. 
Pascual Madoz en 1848 nos habla de una ermita, Nuestra Señora de los Santos, que se dice haber sido convento de Templarios, y en ella se conserva una gran bandera con varios jeroglíficos, que la opinión refiere haberse tomado a los moros. En 1886 aún se conservaba dicha bandera, en la actualidad desconozco su paradero.
Virgen y Calvario en la fachada. Entarimado del coro. Pasos tapados esperando la Semana Santa. Romería a la Virgen de los Santos.

Y la ermita de San Martín?




  




Desde la lejanía divisamos la torre plateresca de su iglesia parroquial, hacia ella dirigimos los pasos por las empinadas calles. Y llegamos a la bella y escalonada plaza castellana.
Recostados sobre la fachada de la casa que hizo  Juan Rodríguez de Aguirre en el año 1666, letras grabadas a cincel sobre piedra, podemos disfrutar de una visión del conjunto.
Juan Rodríguez de Aguirre, una capellanía familiar y el retablo en el añejo de Señuela.
Año 1862 “La persona que se quiera interesas en la compra de una casa, unas trescientas quince fanegas de tierra sitas en Morón  y sesenta  y cinco fanegas de tierra en Señuela, procedentes de una capellanía familiar que fundó D. Juan Rodríguez de Aguirre, se presentará en dicha villa el día 12 del actual y hora de las doce de su mañana, en cuyo punto estarán de manifiesto las condiciones bajo las cuales tendrá lugar la subasta”.
Retablo de la virgen del Rosario en el pueblo de Señuela: en la cartelera podemos leer: DE ESTE RETABLO Y SU CAPILLA ES PATRON  PERPETUO D: J UAN  RODRIGUEZ DE AGUIRRE CRIADO DE SU Maagd  (Majestad) CARLOS 2ª   Y MÚSICO DE SU REY. LO PUSO A SU COSTA Y DEVOCIÓN SUS HEREDEROS. CON LICENCIA DEL SEÑOR VICARIO D. FR. UZERO . AÑO DE 1688.  
A la derecha banderas al viento y piedra fechada en la fachada, es el actual Ayuntamiento.
A la izquierda el Antiguo Concejo construido en tiempo de los Reyes Católicos. Renacentista, de doble arcada, de tres arcos en cada una. Está coronado por una espadaña añadida posteriormente, reloj, campanilla y gallo. Biblioteca pública en un tiempo y ahora esperando la rehabilitación concedida, para su uso primogénito como Casa Consistorial.

Pasamos el palacio, nobleza vieja castellana, de los Hurtado de Mendoza, ahora reconvertido en el Museo Provincial del Traje Popular soriano, del que ya hablé en la anterior entrada.
Al comienzo de las escaleras encontramos el rollo medieval. Privilegios de concesión real y estatuto jurídico, “É mandamos que hayan el fuero de Medinaceli”. Villa que en lugar público administraba justicia.
Rollo jurisdiccional, (BIC 14 de marzo de 1963), una picota castellana del siglo XVI, de estilo gótico, con flores de lis y escamas en el cono.
Rollo que sobrevivió al decreto de 26 de mayo de 1813 que ordenaba quitar y demoler todos los signos de vasallaje, es decir los rollos y picotas de los pueblos. Y  a lo decretado por las Cortes y firmado por la Reina viuda Doña María Cristina de Borbón, como Gobernadora del Reino en enero de 1837. “Se restablece en toda su fuerza y vigor el decreto de 26 de Mayo de 1813, por él que las generales y extraordinarias mandaron quitar y demoler todos los signos de vasallaje que hubiese en los pueblos, según en el mismo sé previene” “Por tanto mandamos á todos los tribunales, justicias, jefes, gobernadores y demás autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquiera clase dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir ejecutar el presente decreto en todas sus partes".
Resistió a decretos en su originario emplazamiento, junto al Concejo, para posteriormente ser trasladado al centro de la plaza, bajo la iglesia frente al palacio.
Adosado a la iglesia está el antiguo cementerio, protegido por una reja de hierro. Flores y cruces, algunas caídas  y al fondo una tumba de mármol.

Cartelera blanca, con restos óseos trasladados desde el presbiterio y la cripta de la iglesia. Más de una treintena de inhumaciones fechadas entre los siglos XVI y XVII, a otra tierra sagrada.
Y llegamos a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en diversas fases entre los siglos XV al XVI, De estilo gótico-renacentista, que fue declarada Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional por Real Decreto 2859/1983, de 7 de septiembre. 
Destaca por majestuosidad su torre plateresca (de la que ya he hablado en una entrada anterior en este blog) contemplarla sin prisa.
Desde el pequeño callejón que forman el palacio y la iglesia podrás ver los escudos más antiguos de sus benefactores, linaje de los Hurtado de Mendoza. Se encuentran sobre una puerta lateral cegada, que posiblemente sea la primitiva puerta de acceso.

Rejería exterior franqueando el pórtico. Verja trasladada a finales de los sesenta del siglo pasado del interior de la iglesia. Separaba en su momento el altar mayor del resto de la iglesia, clases sociales. 
Protege la portada hispano-flamenca de acceso a la iglesia. Tetramorfos en los capiteles, los cuatro evangelistas. Figuras zoomorfas completas: león, toro, águila y hombre alado. Y en la clave de la cúpula otro escudo Hurtado de Mendoza.
En el centro fuente  y pilones, ganadería, dulero y dehesa, dehesa hoy campo de golf. 
En el año de 1901 fue cuando se inauguró la fuente, presidía la corporación municipal Juan Antonio Pérez. Tenía entonces Morón más de 900 habitantes. Día de las Candelas, rondalla de Morón, y música municipal soriana. Solemne función, bendición por el sacerdote Andrés Garcés Camarero, procesión de la Virgen de Nuestra Señora de la Asunción, desde la iglesia hasta la fuente. Construida en plaza de la Constitución, con dos grandes pilones abrevaderos y dos caños y surtidor de adorno. Las aguas sobrantes van a un lavadero cubierto y formado por dos estanques uno para lavar y otro para aclarar. Antes de la inauguración se surtían de un pozo, situado a más de 400 metros de la población. Las mujeres se veían obligadas a caminar cuatro kilómetros para lavar la ropa. Y para finalizar banquete en los salones de la Unión. 
Quizás puedas imaginar el bullicio en la plaza, trasiego, alegría y vida. Los gritos de los niños correteando, y los mayores en tratos o comprando. Partidos de pelota y baile. Día de mercado o fiestas de San Juan, su patrón.



Otros tiempos, unos pasan y otros llegarán.