En un pueblo de Soria, hará aproximadamente una treintena de años, vivía solamente una mujer. Vivía sin luz ni agua corriente, con su huerto y sus gallinas. Era octogenaria, conversadora, alegre y digna.
Cuando llegaba el mes de diciembre, acompañado de un buen amigo, solíamos hacerle una visita. Esos momentos de compañía y amena charla en torno a la lumbre fueron de lo más enriquecedores para mí.
Unas navidades polvo a la tierra en el pueblo que le vio nacer. En primavera seguirán brotando bellas flores.
Y más piedras caídas testigo del pasado.

En otro pueblo de Soria, distinto del anterior, habita únicamente una octogenaria. Vive sin agua corriente ni luz. 
Con el mismo amigo y mi hija fuimos a visitarla. No daré más datos, ni del pueblo  ni de la visita. Respeto máximo por mi parte a su intimidad, a su soledad, a su decisión de vida.
Un hasta luego, un hasta pronto, se oyó en el silencio de la sierra. 
Ella continúo sentada en el viejo poyo de piedra. Sujetando entre sus manos sarmentosas la vieja garrota, amiga íntima en el destino. Absorbiendo los  tenues rayos de sol del frío invierno soriano. Pana cubriendo su cabeza, la experiencia de una vida. La mirada clavada en horizonte. El pasado, recuerdos y vivencias. El tiempo, el tiempo. 
Y luego el silencio deseado.
Día enriquecedor para mi hija como lo fueron, en su momento, esos otros días para mí. 
Y nos marchamos y continuamos en silencio.

A la sombra de la torre medieval, a sus pies está orgullosa Señuela. Pequeña localidad perteneciente al municipio de Morón de Almazán, villa que merece ser visitada.
Alrededor de 70 casas, en la actualidad cuenta con ocho habitantes "abubillos", tuvo su época de máximo esplendor en las primeras décadas del siglo pasado. Como tantos pueblos sorianos ha sufrido la feroz emigración de los sesenta. Los habitantes dejaron la tierra de sus mayores y marcharon en busca de nuevas oportunidades para ellos y sus hijos.
Edificada en alto (1.069 metros) para así solucionar uno de los problemas históricos de los pueblos, su defensa. El enclave físico junto con su iglesia fortificada garantizó su supervivencia y hacen que sea un pueblo con larga historia. 
Las actividades productivas, agricultura de secano y ganadería ovina estante, determinaron su estructura física. Casas de piedra y otras de piedra y adobe, en torno a sus dos calles principales: la Real y la del Horno.

Generalmente los pueblos se han construido en las inmediaciones de ríos, para así solucionar el abastecimiento de agua. Señuela no tiene cerca ni río ni arroyo. El problema se solucionó con el agua de lluvia y aprovechando la existente en el subsuelo. Para uso doméstico existía una fuente de agua potable en las proximidades del pueblo. La colada se hacía en un lavadero público o "Pozo Concejo" y en pilas particulares. Para los animales existían balsas y pilones. Hasta principios de los años ochenta, no se puso el agua corriente en el pueblo. 


Quiero hacer una mención especial al lavadero público o "pozo concejo", por ello copio el texto de lo que escribí y se publicó en la prensa local. 

Pilas del lavadero o pozo de concejo de Señuela, fueron robadas en 2012.
La noticia, triste noticia, es que han robado dos pilas del antiguo lavadero de Señuela.
El lavadero público o "Pozo Concejo" de Señuela, es un lavadero descubierto, cercado con pared de piedra, con un pozo para sacar el agua subterránea y brocal, y sus pilas de piedra. Las pilas robadas eran de una única pieza, labradas a cincel, quizás una de ellas medieval.
Si las piedras hablaran, estas pilas podrían recitar libros de relaciones interpersonales. Nos dirían noticias agradables y tristezas, de sacrificios, de cómo administraron con sabiduría la miseria nuestros antepasados. Nos explicarían como se lava a mano, de la tabla, de rodetes, de panales de jabón hechos a mano, de baldes, de azulillo, etc.
No sé si estas pilas lloraban, cuando con pluma y de cuajo fueron arrancadas, quizás no, o es que no pues estaban asustadas y extrañadas; quizás durante el viaje en camión, probablemente de noche, tampoco, o es que no se veían las lágrimas en la oscuridad; no sé si llorarán en algún chalet o en otro lugar, pero sé que están tristes.
Lo que sí sé, es que alguna lágrima se ha desprendido y ha caído, como gota de agua cristalina, por las mejillas, de esas mujeres que hasta los años 60 lo utilizaron para hacer la colada.
Esas mujeres que en invierno cuando el agua salía caliente, aunque se helaba pronto, iban a lavar llevando un saco lleno de paja para meter los pies y que el frió fuera menos intenso. Esas mujeres que al salir el sol, tapaban con un trapo la pila y le echaban algún caldero, para saber que estaba ocupada o cogida. A esas mujeres, a esas mujeres,.....
Podrán llevarse piedras, pero no os pueden robar el corazón. A vosotras mujeres os ánimo para que desde lo más profundo sepáis transmitir a vuestros nietos y bisnietos, una forma de vida y una cultura que ha desaparecido.
Escribo estas líneas como homenaje a todas aquellas mujeres que lo han utilizado a lo largo de los años; a los ladrones solamente decirles, que no robáis piedras, robáis las historias de los pueblos y de las familias que los han habitado.
Cándido. Señuela.
Las pilas aún no han aparecido, es de agradecer y mucho el apoyo recibido. Como muestra la entrada en su blog un buen amigo. 
http://juancar347.blogspot.com.es/2012/10/cultura-y-patrimonio-en-el-pais-de-las.html
Frente al pueblo orgullosa está la “Peña Chimilla”, quizás el topónimo de “Li-Millán” esa aldea que aparece en el Privilegio que a los moradores de la Muela de Morón, dio don Fernando IV y doña Constanza de Portugal, en la Era de mil trescientos cuarenta  y dos años era hispánica, que se corresponde al año 1304 de la era cristiana. “Y dámosles que hayan por su término estas Aldeas que aquí dice Li-Millan (San Millán ó Simillán) y Latonelos anchos (La torre los Anchos), y la Torrrebueno, y Villaseca, y las Casas, y Alepus, y el Molino de Cincho, y Catalborne.”

Te propongo un pequeño paseo hasta su cima, no te arrepentirás si eres amante de horizontes despejados.
Atrás dejamos el pueblo, con sus casas  y el rehabilitado horno comunal, leña quemada, ascuas y ceniza, pan cociendo, tortas de chichorras y miel fundida. Olores del pasado. A la izquierda la iglesia, torre-atalaya, San Diego de Alcalá y Santo Domingo de Silos, fe de los creyentes y reposo para los cuerpos en el pasado. El corral del común cercado de piedra, descanso de bueyes y equinos, dulero o vaquero, pesquisa, rastrojeras y dehesa boyal  Llegamos a la fragua restaurada, fuelle, martillo y yunque, arreglo de rejas, herraduras, soldaduras y forjados. Sonidos del pasado. 
(De la iglesia ya he hablado en una entrada anterior, del horno y la fragua para la próxima).
Salimos del pueblo y allí está. Altiva la divisamos, nos espera.
Llegaremos por el camino de concentración a la fuente con su puerta oxidada por el tiempo, tiempo de sequía y racionamiento, cántaros, aguaderas o alforjas; el pilón con su fecha y nombre, “Año 1875. López”. La balsa con el agua sobrante, en tiempos trabajo para el común, hacenderas para limpiarla y repararla o en invierno hielo roto, para que pudiera beber el ganado.
Palomas, tordos y gorriones en bandada. Quizás nos sorprenda el veloz vuelo de algún  pato o el rojizo pico de la polla de agua al esconderse, o escuchemos el Croak o Croak o Croak de las ranas. Salamanquesas escondidas. Sonidos e imágenes de la naturaleza.
Ya llegamos, ya hemos llegado, los sentidos se agudizan.
Podremos ver el vértice geodésico, altitud de 1082 metros, es el paraje del "Alto del Horcajo”. Lindando, piedras esparcidas sobre el suelo, piedras sembradas por el hombre, piedras en las que  se depositaba la sal para que las ovejas pudieran tomársela.
Olmo poderoso sobre las ruinas de la majada. Aislado desafiando al tiempo y a la grafiosis.
Divisaremos la carrasca donde el del Búho Real o "Gran Duque" anidaba. Caseta en el pasado para grabar la crianza de los dos pollos, imágenes y voz del naturalista Félix Rodríguez de la Fuente. 
Contemplamos el paisaje, es lugar ideal para disfrutar un amanecer, una puesta de sol o contemplar un cielo estrellado.
Y soñaremos.

Hace unos días conversando con una joven de 89 años, nacida en tierras altas, vino a colación el tema de los tratantes. Los recuerdos del pasado siguen imborrables. Brotan con orden y sentimiento. Palabras en tono pausado. La memoria prodigiosa. Blusas negras y porcentaje, una forma de vida. Mano del comprador y mano del vendedor por fin unidas. Esas palabras escuchadas: « ¿Trato hecho?». Esos sonidos en plural  al viento «sí». Ese apretón de manos, muchas veces sin papeles; esa palabra dada que obligaba y a veces una señal convenida. Trato finalizado. La curiosidad y el vago recuerdo, del que esto escribe, mantienen la atención y el interés. Recodar también es volver a vivir.
Iglesia de Sarnago.
Uno de los pueblos de la sierra más comprometidos con la recuperación del pasado, la cultura y el patrimonio, es Sarnago
Sarnago. Calera.
El motor, desde su creación en 1980, ha sido La Asociación de Amigos de Sarnago. (https://www.sarnago.com) Su Revista con nueve números publicados, la recuperación festiva de las móndidas, hacenderas para el bien común, la calera, su museo etnográfico, la casa del maestro, las escuelas, el pueblo, etc.  
Las iglesias de nuestros pueblos construidas con gran esfuerzo por los que nos precedieron, las que nos legaron para conservarlas. Solo hay una solución, en algunos casos aún posible, y es poner los medios necesarios para que no se pierda para siempre este patrimonio, su puesta en valor y trasmitirlo a las generaciones venideras.
Iglesia de Valdeprado.
Convenios de colaboración y programas de actuación conjunta entre administraciones públicas; patrimonio de la Junta de Castilla y León, Diputación y Ayuntamiento, diócesis de Osma-Soria, Arciprestazgo de Tierras Altas, aportación voluntaria de los hijos, amigos y vecinos del pueblo.
El abandono y la ruina de Iglesias rurales, es el abandono de arte. Tema de una futura entrada.
Iglesia de Las Fuentes de San Pedro.
Iglesia de La Cuesta.
En el periódico Heraldo de Soria de 25/07/2016 aparece una crónica: “La asociación y el Obispado siguen sin llegar a un acuerdo de cesión para el uso cultural de la iglesia”. Incredulidad, extrañeza y asombro por la noticia.
Que se pongan pegas a la rehabilitación de la iglesia de Sarnago, cuando se ha comprobado el estado en que se encuentra el patrimonio eclesiástico de esta zona, produce una intensa amargura y tristeza.
Iglesia de Sarnago.
Que la iniciativa de una asociación, con una memoria valorada en 300.000 euros, tome la decisión de acometer las obras encaminadas a la rehabilitación y financiación, produce alegría y satisfacción. Para poner en valor la cuantía he de decir que en el año 2016, Diputación y Obispado suscriben el convenio de conservación de iglesias para actuar en seis templos El acuerdo asciende a 333.333 euros de los cuales la institución provincial aporta 100.000, la Diócesis 150.000 y las parroquias 83.333 euros.
Sarnago.
"El punto de desacuerdo, sobre todo, radica en el tiempo de cesión ya que la Diócesis planteaba ceder el templo por una década mientras la asociación pretende que sea, por lo menos, por 50 años ya que las obras de rehabilitación que deben acometerse en el edificio, que se encuentra casi en estado de ruina, conllevan un tiempo y un esfuerzo económico importante. Precisamente, la estimación temporal es que las actuaciones podrían dilatarse una década.”
Acrijos.
Lástima de moderno tratante que consiguiera que dos manos se entrelazaran, que desde el cercano castillo en ruinas se oyera un trato hecho. Que las piedras que aún quedan de la  iglesia no acaben en cantos rodados o pasen a formar parte de alguna nueva construcción. Que el edificio pueda ser rehabilitado y que los fines religiosos de su titular, se puedan compaginar con los culturales y sociales de la Asociación.
Para que dos partes se pongan de acuerdo, tienen que tener un objetivo común. La discrepancia está en el números de años de la cesión. Un elemento nuevo que podría introducirse sería la cuantía de la inversión. ¿Cesión a 25 años prorrogables y gastos costeados a partes iguales, por Asociación e iglesia?
Sarnago. Móndidas.
En 1929 en una crónica de M. Pérez Vallejo, sobre la festividad del Misterio de la Santísima Trinidad en  Sarnago.
“A las once de la mañana, el amplio templo Parroquial de San Bartolomé (uno de los más hermosos y severos de aquellos contornos) se hallaba totalmente ocupado por multitud de fieles, que devotamente asistían al Santo sacrificio de la misa, oficiada por el digno sacerdote D. Julián, y cantada por un coro de niños, dirigidos por el culto Maestro Nacional D. Daniel de León. Daban más realce al acto religioso, con su asistencia, las <Móndidas>, que este año les ha correspondido ostentar dicho cargo a las bellísimas, encantadoras y distinguidas señoritas Pepita de León, Isabel Ortega y Flumencia Pérez, ataviadas con el típico traje, que realzaba más y más su  belleza y hermosura.
Mozo de Ramo fue el joven Constantino Domínguez.” 


Majestuosa está la torre con sus gárgolas vigilantes de la inmensa llanura castellana, desafiando el paso del tiempo. Humo y cristales, cristianos y musulmanes. Línea defensiva de atalayas, torres y castillos. Adosada a esta torre medieval se encuentra la Iglesia, de grandes dimensiones para un pueblo pequeño, y delimitando por una cerca de piedra el antiguo cementerio y el pórtico.
En el año 2013 se realizan obras de mejora y acondicionamiento en la iglesia de Santo Domingo de Silos en Señuela, financiadas por Diputación de Soria y el Obispado de Osma-Soria con una inversión de 100.000 euros. Consistentes en la sustitución de la cubierta, reparación de muros de piedra agrietados y con fisuras, y colocación de pararrayos y alarma. (Convenio de colaboración.)
Con está actuación se ha conseguido conservar un rico patrimonio de propiedad eclesiástica.
Cruzamos el arco, en su clave labrado el escudo de los poderosos Mendoza, la banda, las diez panelas y la cadena. 
Cruzamos el antiguo cementerio, los 30 pasos de tierra sagrada, y llegamos al atrio. Dos puertas de madera nos reciben, una de frente que da acceso a la iglesia de Santo Domingo de Silos donde vemos alrededor de la cerradura los restos de la actuación de los amantes de lo ajeno, y otra a mano izquierda con un pequeño ventanuco enrejado, es la capilla de San Diego de Alcalá.
Iglesia de Santo Domingo de Silos:
Iglesia de una nave, con una pequeña capilla lateral, de finales del siglo XV, con elementos góticos y armas del linaje de los Mendoza. Curiosa advocación a Santo Domingo de Silos, cinco son los templos actuales con advocación a dicho santo en la provincia de Soria. (Señuela, Verguizas, Matasejún, Torreandaluz y Torralba del Burgo.)
Tres retablos podemos contemplar:
Retablo del altar Mayor, con inscripción del año de 1.641 y cartelera: “ICO ESTA OBRA D, IvO, DE AGIRRE  DOROSE A COSTA DE LA IGESIA SIENDO  VICARIO D, FRANCISCO IZQUIERDO. AÑO DE 1699".
Destaca la imagen de Santo Domingo de Silos en su  hornacina, porta el báculo abacial y un libro sagrado en su mano y en el ático la coronación de la virgen por la Santísima Trinidad. Padre representado por la figura de un varón anciano con barbas, Espíritu Santo en una posición central figurado simbólicamente como una paloma y  el Hijo.
Retablo del Evangelio: Cristo Crucificado.
Retablo de la Epístola: Virgen del Rosario.
"DE ESTE RETABLO Y SU CAPILLA ES PATRON  PERPETUO D: J UAN  RODRGUEZ DE AGUIRRE CRIADO DE SU Magd  (Majestad) CARLOS 2ª   Y MÚSICO DE SU REY. LO PUSO A SU COSTA Y DEVOCIÓN SUS HEREDEROS. CON LICENCIA DEL SEÑOR VICARIO D. FR. UZERO .AÑO DE 1688".
La Torre.
La capilla de San Diego de Alcalá
La capilla se encuentra en la base de la torre, nos acercamos al ventanuco y vemos sus paredes pintadas y el retablo con temática franciscana, donde destaca la figura del santo en su hornacina.
Según la tradición oral: “La imagen de San Diego que se venera en Señuela, procedía de Alcalá de Henares, su destino era Morón de Almazán. Estuvo en Medinaceli, expuesta y de paso hacia Morón. Cuando la trasladaban, la caballería que la portaba tras pasar por Señuela y llegar a la peña “Canta el Gallo” se paró y ya no quiso avanzar más. Por ello la imagen del santo se quedó en Señuela y es allí donde se venera."
En el año 1622, poco más de treinta años desde su canonización, el Libro de Cuentas, inventarios y escrituras antiguas nos dice: “Que la capilla de San Diego por ser de tanta devoción de toda la comarca y estar fuera del cuerpo de la iglesia en el cementerio; el cual está abierto y sujeto a que entren lechones e cabalgaduras y de allí a la dicha capilla por tanto mando que mientras el santero no estuviere en la dicha capilla o cementerio o se dijere misa en la dicha iglesia o capilla la tengan cerrada e con la llave y para consuelo y devoción de los vecinos y demás personas que quieran visitar y hacer allí oración al dicho santo tengan en cada una de las dos puertas una ventana de la mano de una tercia cada una con su reja por donde vean e puedan hacer oración.”
La talla, presenta al santo, con sayal entallado con el cordel franciscano y representando el milagro del pan convertido en flores, uno de los seis milagros para su canonización. Fue restaurada en 1946, modificándose  los colores originales. La cruz que portaba en su mano derecha, ha desaparecido.
En el retablo de cierre asimétrico, quizás porque éste no era su emplazamiento original, podemos ver diversos lienzos. La representación de San Diego orando ante Nuestra Señora la Virgen María, con su hábito y la cruz. San Francisco de Asís, santo de cuerpo entero, mostrando los estigmas sus llagas, mientras sujeta la cruz. San Antonio de Padua, joven sin barba, con el hábito marrón, el Niño Jesús en sus brazos y el lirio que lo acompaña siempre en forma de pequeña rama.”


En el banco hay una inscripción que ocupa su totalidad: “ESTE RETABLO SE HIZO DORAR CON LAS LIMOSNAS DE SUS DEVOTOS SIENDO BICARIO DON FRANCISCO IZQUIERDO ACABOSE AÑO 1.708.”
La Cúpula
La iglesia tiene una torre. La torre tiene una cúpula y esta cúpula siempre me ha sorprendido. Aún no he entendido porque los maestros canteros pusieron tanto esfuerzo en su construcción.
Por el exterior cerrada con grandes piedras formando una pirámide y las inferiores talladas, para formar un pequeño canal de desagüe hasta las gárgolas. Simbología, el poder de las pirámides.
En el interior, la clave de la bóveda es un pentáculo (estrella de cinco puntas que se encuentra dentro de un circulo), también llamado pentalfa por poseer cinco letras alfa. Pentalfa cuyas puntas terminada en flores de lis.
La pentalfa es un símbolo protector, con energías positivas. Une cuerpo y alma. Espíritu, Aire, Tierra, Agua y Fuego se representan en las puntas. El 5 es el número de la perfección humana. La pentalfa más conocida en Soria, sería el rosetón de la ermita de San Bartolomé en el Rio Lobos, Ucero.
La flor de lis es un símbolo de pureza de cuerpo y alma. Poder, soberanía, honor y lealtad. En el año de 1370 la villa de Morón de Almazán, quizás también Señuela, deja de ser de realengo al ser donada por Enrique II, al mercenario francés Beltrán Dugluescín famoso por sus Compañías Blancas, como recompensa por el fratricidio de Pedro I. Pronto ésta y otros lugares son recuperados por el rey, a cambio de cien mil francos y la entrega del prisionero ingles Conde de Peñabroch. Ese realengo duró poco, ya que la villa de Morón y sus aldeas, por merced del Rey Juan I, en el año de 1.384, son donadas a don Juan Hurtado de Mendoza “el limpio”.
Descansan sus nervios sobre cuatro ménsulas. En una de ellas se representa a un león, dos tienen motivos vegetales y otro es liso. El león, animal con carácter vigilante y protector, simboliza valores como el poder, la fuerza, el valor, la realeza o la dignidad.
Cuál es el motivo para que en un pequeño pueblo, una torre de vigilancia, aun formando parte de la línea defensiva, tenga esta arquitectura y esta simbología. Es un enigma que desconozco.