LA PERDIDA DEL PAÑO DE ÁNIMAS DE LA CUESTA. (SORIA).

El periódico el Día de Soria / Fin de semana 2 y 3 de abril de 2022 publicó un articulo que escribí sobre el paño de Ánimas, que se encuentra en la parroquia de Nuestra Señora de los Valles de La Cuesta (Soria). En esta entrada se reproduce dicho artículo, incorporando algunas imágenes para su mejor comprensión.

“Las iglesias han empezado ya a hundirse, aquí la torre, allí el pórtico, allí la sacristía o las vigas del techo; aún reverdecen en la puerta los olmos viejos entre zarzamoras y abrojos secos; dentro anidan las cornejas y los cuervos; están en las paredes los retablos con los huecos vacíos de los santos que se llevaron los curas al museo, hay en los altares manteles dedicados "a San Isidro las mozas de este pueblo"; y flores de papel y trapo y candelabros; chorreras de la lluvia en las paredes, algún reclinatorio roto y travesaños de cruces de palo; los coros desmantelados, intactas las pilas de los bautizos, alguna estatua barata de escayola, tarimas levantadas, polvo, cascotes, tierra, cera...”
“Donde la vieja Castilla se acaba”. 1982. Avelino Hernández.


La Cuesta es un pueblo de la provincia de Soria, enclavado en la comarca de Tierras Altas, que desde 1971 pertenece al municipio de Villar del Río. Es en ese año cuando se aprueba la fusión de los municipios de Villar del Río, Bretún, La Cuesta, Diustes, Huérteles, y Villar de Maya. La Questa de Yanguas, como se le conocía en lo antiguo, fue aldea y jurisdicción de dicha villa, perteneciendo a su Comunidad de Villa y Tierra. Tuvo un pasado de esplendor asociado a la trashumancia, como testigos quedan su iglesia y dos palacios. Uno construido en el siglo XVII, y otro, en el XVIII. En las fachadas las armas del apellido Rio, dueños de cabaña de merinas, cuentan cuatro fajas en ondas en el primer y cuarto cuartel y tres flores de lis mal ordenadas en el segundo y tercero.



El pueblo se despobló, como otros de Tierras Altas, en la década de los setenta. La pérdida de rentabilidad de la ganadería, las nulas condiciones del terreno para la agricultura, las comunicaciones deficientes, la repoblación forestal obligatoria y las políticas gubernamentales fueron algunas de las causas que obligaron a sus habitantes a emigrar en busca de recursos para poder sobrevivir.

El lugar fue utilizado por la Asociación Egueiro (“Yo despierto”); una asociación para el tratamiento de adicciones, como parte de la rehabilitación. A partir de mediados de los ochenta del siglo pasado, allí se realizaba la segunda fase del tratamiento. Se llevó a cabo la recuperación de edificios del común, nuevos elementos arquitectónicos con influencias del sur, y, en la iglesia, un taller y jaulas para la cría de conejos. Cuando dejó de utilizarse para este fin, comenzó un progresivo deterioro. Hoy por sus calles nuevos proyectos de vida son la ilusión de los jóvenes moradores.
Allí se encuentra la parroquia de Nuestra Señora de los Valles, perteneciente a la Unidad de Atención Pastoral de San Pedro Manrique, en la Diócesis de Osma-Soria, reedificada a mediados del siglo XVI, gótica y de grandes dimensiones. Han pasado cuarenta años desde que Avelino escribiera la cita que encabeza este artículo. Lo que no mejora empeora, dice el refrán. Su estado actual es de ruina avanzada. Desconozco si está desacralizada, aunque quizás eso, para su conservación, poco debiera importar. Lo que sí sé es que cuando la contemplas y entras en su interior se te cae el alma a los pies. 

Los retablos que poseía, de mediados del siglo XVII: uno titulado “La entrega de la casulla a San Ildefonso”, y otro de “San Benito”, junto con otros objetos religiosos fueron traslados al Museo Catedralicio Diocesano del Burgo de Osma, donde lucen en todo su esplendor.

En la parroquia se conservaban y veneraban reliquias de Santos mártires y una Sábana Santa. En una información sobre las Cofradías y Hermandades de los pueblos pertenecientes a la jurisdicción de la intendencia de Soria del año 1770 sobre las reliquias nos dice:  “[…] hay una festividad que se celebra el día nueve de julio y se repite el dieciséis de septiembre a ocho reliquias (mártires Cipriano, Lorenzo, Justina, Hortensio, Elena, Teodoro, Constanza y Narciso) que se agregaron a la de San Zenón, que se celebraba de inmemorial, y todas nueve se dotaron por patronos de este pueblo hace más de cien años, teniendo dichas reliquias sus bulas auténticas, aprobadas, y confirmadas por el ordinario. Así mismo se hace en este pueblo una festividad en el día diez de julio a una reliquia que dicen ser de San Patricio, que dejó a esta iglesia un sujeto hace dieciocho años y se colocó en ella, con cuyo motivo por cierto acuerdo del concejo se empezó a guardar fiesta, haciéndole los mismos cultos que a las susodichas; más sin otra formalidad que la voluntad del concejo, no habiendo impetrado facultad para la exención de esta fiesta, facultad del ordinario, ni otra alguna en la que apoyarse”.

La copia del Santo Sudario o Sábana Santa llegó a la iglesia de Nuestra Señora de los Valles en el año 1664. Era un regalo que se daba a los peregrinos más distinguidos que visitaban el original de Turín. Al ser a imagen y semejanza de la original, por haber estado en contacto con ella, se convirtió en reliquia sagrada. El Santo Sudario se veneró hasta que llegó la despoblación. Antes de marchar, los vecinos, la entregaron en la parroquia de San Pedro Manrique desde donde se remitió, a finales de los ochenta, a la Diócesis del Obispado de Osma-Soria. Su paradero actual se desconoce. ¿Quién fue ese peregrino? ¿Cómo llegó este lienzo hasta La Cuesta? ¿Dónde se encuentra? 

En una de las tres capillas que posee la iglesia, la de Francisco del Rio o “capilla propia de los Ríos” en el lado del evangelio, llama poderosamente la atención un bello paño de ánimas del purgatorio.



Este "Paño de Ánimas" me fascinó desde que lo vi por primera vez. En la pintura están las armas, el escudo del apellido "Río" por ser quien las financió. Y en la cartelera, ya solo se distingue parte de ella, “(*) , EN LAS INDIAS ** HIZOLA JVO DEL RIO, SV ERMANO ACABOSE AÑO DE 1696”.

Trece hombres y mujeres, trece animas corporizadas, desnudas en el Purgatorio en el juicio final, redimen sus pecados en las llamas, después del juicio individual. Entre ellas implorando tres con la cabeza cubierta: un rey coronado, un papa y un obispo con la mitra. El Arcángel San Miguel tiende las manos y a ellas se aferran un hombre, que a su vez toma de la mano de un joven, y una mujer. San Nicolás de Tolentino también tiende su mano y otro joven la agarra para salvarse. Un ánima va de tránsito hacia el cielo. Allí la Trinidad le espera, el Padre, sujetando un libro donde tal vez se encuentren los nombres de los que se salvarán, su hijo Jesús con la cruz asida y el Espíritu Santo difuminado.


Pena, mucha pena produce ver el estado en que se encuentra actualmente el mural. Pena, mucha pena se siente al ver el estado ruinoso en que se encuentra la iglesia. Siete años, ese es el tiempo que ha trascurrido entre las dos fotos. Tiempo de desidia y abandono. Su deterioro, al estar expuesta a las inclemencias del tiempo, es alarmante. Un adiós más y consentido al patrimonio rural. Con muy poco dinero, al menos en principio, se podría actuar. 

El deber o la obligación de su conservación corresponde al Obispado de Osma-Soria, como titular del bien. ¿No es posible una actuación conjunta entre la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y la Diócesis? ¿Cómo las administraciones y los responsables de la protección del patrimonio pueden mirar para otro lado y dejar que desaparezca? Unas fotos serán lo único que quedará de este bello paño de Ánimas.









2 comentarios:

  1. Jo,que pena...no hay derecho a que pasen estas cosas!!Es precioso el paño de Ánimas,al igual que la iglesia y todos los pueblitos de Soria,es lamentable que no se haga nada por recuperar estos tesoros !

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  2. Cándido Las Herasmayo 23, 2022 11:06 a. m.


    Como bien dices es una autentica pena y no estamos hablando de un caso aislado. Pienso que no existe un interés real por conservar estas joyas del patrimonio rural. En este caso había y hay soluciones sencillas y baratas, al menos temporalmente y en espera de tiempos mejores, como por ejemplo utilizar metacrilato para protegerlo. Comentarte que existe un TFG de Mara Sáenz cuyo titulo es: “Propuesta de salvaguarda de la pintura mural de la iglesia de Nuestra Señora de los Valles o parroquia de la Asunción, en la Cuesta (Soria)" que podría utilizarse como punto de partida para una futura intervención.

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